El ataque bioterrorista al Palacio de la Magdalena fue real, bombardeado con todo tipo de gases letales. Los heridos se recuperan en el Hospital de Valdecilla

Ayer se vivieron momentos de tensión y pánico en los alrededores del Palacio de la Magdalena donde el previsto simulacro de ataque bioterrorista se hizo realidad: la zona fue bombardeada con todo tipo de gases letales y pescado en mal estado. Los más de doscientos militares y asistentes al Congreso Internacional de Sanidad Militar no daban crédito al nuevo arma biológico: cajas y cajas de pescado podrido.

El pretendido simulacro comenzó con el estallido de un artefacto de pequeña potencia que causó daños en el Palacio, leves en comparación con el mal olor creado en la zona por el bombardeo piscícola. Cuando el dispositivo policial inició el despliegue estalló un segundo artefacto que contaminó todavía más a las víctimas iniciales y a los equipos que intervinieron, provocando nuevas víctimas entre los que se habían dejado la mascarilla en el hotel.

Los bomberos municipales no quisieron intervenir: “Nos van a dejar sin agua y sin espuma de ducha”. Al final, las personas más afectadas recibieron vales para el lavado y planchado de sus trajes en sus respectivas residencias y los más afectados se recuperan a base de toneladas de oxigeno en el Hospital Marqués de Valdecilla, unidad del Mal Olor.

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