El delegado del gobierno en Cantabria relata lo ocurrido en Turieno: un Lobo malo quiso comerse a Caperucita de Liébana

La huida y captura de Luciano Simón, la persona que durante dos noches mantuvo en vilo a todo un pueblo y una comarca tras disparar desde su casa con una escopeta, todavía no encontrada, ha sido contada esta mañana en rueda de prensa por el Delegado de Gobierno de Cantabria: “Un lobo malo quiso comerse a la pobre Caperucita y eso no se podía permitir”.

El lobo vivía en los cercanos bosques del pueblo de Turieno y bajaba frecuentemente al pueblo para saludar a los vecinos y aprovisionarse de sobaos. El pasado martes quiso comerse a Caperucita de Liébana, aprovechando un viaje del Imserso de su abuelita. Caperucita no estaba en la casa y el lobo empezó a aullar desde las ventanas. Unos valientes cazadores rodearon el edificio e intentaron capturar al lobo: “Mira, lobo Luciano, baja que no te vamos a hacer daño”. El lobo les invitaba a subir: “Señores, tengo hambre, suban ustedes”.

El lobo no bajó y a media noche decidió volver al bosque. Al percatarse de su desaparición los cazadores llamaron a más cazadores que no dieron con Luciano en todo el día. El animal, hambriento, regresó la pasada noche al pueblo donde se puso tibio comiendo sobaos con anchoas, su plato preferido y la trampa que los cazadores utilizaron para capturarlo. El lobo Luciano ya no quiere saber nada más de sobaos, caperucitas o cazadores. Y este cuento se acabó.

 

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