Duelo gastronómico en Cataluña: Junqueras prefiere las anchoas de Santoña; Puigdemont solo quiere anchoas independentistas de L’Escala

Las diferencias entre los socios de gobierno de la Generalitat de Cataluña han tomado a las anchoas como tema diferenciador. Un debate que ha comenzado en las cárceles catalanas, donde se puede elegir menú diario a la carta, y ha llegado hasta la localidad belga de Waterloo donde el Comite d’Aliments Catalans a l’Exili, presidido por Carles Puigdemont, ha ordenado que las anchoas que se coman en Cataluña tienen que ser independentistas.

Oriol Junqueras, hombre de buen paladar y estómago, ha declarado que “por favor, no me cambien de dieta penitenciaria” y que él solo come anchoas de Santoña, “las mejores del mundo”. Quim Torra, presidente aparente de la Generalitat, se ha apresurado a viajar al pueblo gerundense de L’Escala para ver si pueden proporcionarle unas cuantas latas de anchoas del lugar para regalar, “como hace ese otro presidente de nombre Revilla”.

Un duelo gastronómico que divide a los partidos independentistas y en el que todavía no han tomado posición otros políticos. Se espera un próximo 11 de septiembre, día de la Diada, con manifestantes portando latas de anchoa con el lazo amarillo.

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