La caída de las dos letras finales del cartel del centro Eroski de Castro Urdiales causa una avalancha de visitantes

Las rachas de lluvia, viento y granizo que han sacudido el litoral cantábrico las últimas semanas han causado la caída de las letras finales K e I del cartel del centro EROSKI de Castro Urdiales. Los compradores y curiosos se encontraron ayer en la entrada de la gran superficie con un nuevo reclamo bien visible: la palabra EROS.

Los automovilistas que pasaban por las cercanías rápidamente fueron a conocer esta novedad de EROS, llenando el aparcamiento del establecimiento, que se vio desbordado por compradores de condones, consoladores, muñecas hinchables y chicles con sabor a marisco.

Desaparecieron de la sección de alimentación todos los alimentos afrodisiacos: bananas de Camerún, espárragos gigantes de Navarra, berenjenas calibre 30 centímetros, ostras de Zamora y chocolates con sabores tropicales. Lo mismo ocurrió con los cavas cubanos y el champagne brasileño. Los responsables de Eroski, visto el éxito de la impensada iniciativa, no piensan reparar el cartel y sí encargar varios miles de juegos eróticos paara la venta: los lujurieroskis. Próximamente en Castro Urdiales.

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