Los salmones del Pas se vuelven al mar durante el concierto de Amaia Montero en Renedo

El pasado sábado el teléfono de urgencias del Gobierno de Cantabria se vio saturado con llamadas de pescadores, ganaderos y cazadores del valle de Piélagos: las vacas se estaban volviendo locas, los ciervos huían hacia otros valles y los salmones del cercano rio Pas se volvían al mar.

La causante de todos estos desastres era la cantante Amaia Montero, artista elegida para cerrar las fiestas de San Antonio en la localidad de Renedo. Sus gritos, gallos, desafines y descompases con la orquesta hicieron poco soportable la audición. Los animales de la zona, más sensibles a los sonidos desagradables emitidos por algunos humanos, escaparon los que pudieron y los más domésticos pasaron la noche en vela, sin poner huevos ni dar leche.

Un desastre ecológico y auditivo que la propia cantante comentó desde el escenario: “Esto es un desastre, chicos. Esto es un desastre absoluto. No sé dónde estoy”. La Asociación Protectora de Animales de Cantabria piensa querellarse contra la cantante: “Hasta los lejanos elefantes y leones marinos de Cabárceno estuvieron inquietos esa noche”. Y, de paso, recordarle dónde estuvo: Renedo de Piélagos, Cantabria.

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