Menú Cántabro en la boda de los futuros Duques de Alba

El Palacio de Liria en Madrid fue el escenario el pasado sábado de la boda de Sofia Palazuelo y Fernando Fitz-James Stuart, los futuros Duques de Alba. Una boda que reunió a lo más selecto de la alta sociedad española que tuvo que pronunciar correctamente a la entrada el nombre del novio para acceder al recinto. Conocidas famosas (Esperanza, Agatha, Sofía) no pudieron hacerlo y tuvieron que ver la boda desde unas gradas laterales instaladas al defecto.

La sorpresa de la jornada fue la comida: una larga degustación de productos de Cantabria. “Mi abuelo materno consorte estudió en Santander y siempre nos habló de los bocadillos de anchoas y las rabas que se comía casi a diario”, declaró el novio a los postres después de zamparse dos sobaos y un trozo de quesada “Palasiega”.

El menú comenzó con una ensalada de anchoas de Santoña con su aceitito para mojar, continuó con un cocido montañés a la manera que le gustaba a Cayetana de Alba (abuela del novio), seguido de un bonito del norte maridado con unas latas de sobrasada que aportaron la familia mallorquina de la novia y unas patatas vallucas, las de Revilluca (no invitado a la boda por ser poco aristocrático). No se tienen noticias del efecto del orujo lebaniego en los invitados.

(Aviso de cookies | Política de privacidad | Aviso legal)
El otro diario de Cantabria