El niño perdido en Ikea 3.000.000 es de Castro Urdiales

El pasado domingo fue un día con mucha afluencia de gente al establecimiento Ikea de Barakaldo, para devoluciones, cambios y primeras rebajas. Ese día la familia castreña de los López-Bárcena tuvo un fin de semana afortunado: su hijo Iker fue el niño perdido tres millones en los establecimientos Ikea de todo el mundo.

Los López-Bárcena, visitantes habituales del establecimiento, querían cambiar el peluche más horroroso del mundo: el cactus Hemmahos, regalo de los abuelos. Iker, de siete años, se entretuvo jugando con los armarios de cocina Tirafondosnon, momento en que perdió de vista a sus padres. El pequeño siguió jugando primero en la sección camas, luego en la sección sofás de cama, para pasar a la sección de cunas infantiles donde acabó dormido en una de ellas.

Avisado su nombre por megafonía como el niño perdido 3.000.000 de Ikea todos los visitantes se pusieron a buscarlo como locos, apareciendo en una cuna Mikolin. Devuelto a sus padres se les informó de su buena suerte y de haber sido agraciados con un viaje para dos personas al Ikea de Singapur. Eso sí, comento el responsable de la marca, sin niño.

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