Se encuentra un bocadillo de chorizo y lo dona al Museo de Arqueología de Cantabria

Hace pocos días Víctor Zido, un cliente habitual de La casa del Indiano y la Indiana, en el céntrico Mercado del Este santanderino, se encontró un apetitoso bocadillo de chorizo a las puertas del cercano Museo de Arqueología, más desconocido como MUPAC. Sin pensarlo dos veces lo entregó en las taquillas del Museo, “para que buscaran al dueño o hicieran con el lo que quisieran”.

El martes pasado, después de su vermú cotidiano donde los Indianos, y aprovechando el día de presentación de la pieza del mes del museo, recorrió algunas de sus salas encontrándose con la sorpresa de ver su bocadillo de chorizo expuesto junto a la Sala de Estelas de Cantabria, con un cartel que decía “Bocadillo de chorizo hallado en excavaciones metropolitanas cercanas. Autentico chorizo ibérico, Lusitania interior. Donación anónima”.

Orgulloso de su “donación” pero molestó por el “anonimato” logró hablar con el director que le aseguró aparecería como mecenas del Museo y su bocadillo sería la estrella del Anillo Cultural santanderino. Víctor ya piensa donar su boina, su cachava y el carnet número 52 del Racing, “objetos bien antiguos y de aquí”.

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